Despertar sin saber dónde estas… con el movimiento antiperistaltico llamando a tu puerta! Afligido y sin saber que hacer te levantas y te diriges a ese riconcito… si, ese cuartito privado. Aún desorientado y frágil ante la imponencia del fuerte acto reflejo vas dejando atrás tu huella, tu pista… así todos sabrán dónde estás.
Llegas y te dejas llevar por ese cruel, pero necesario vaivén (cabe decir que es un movimiento involuntario y casi imposible de detener).
Cuando termina ese dramático episodio de tu vida solo queda el amargo sabor de la derrota. Regresas a tus aposentos y continuas con la noche, duermes y te tranquilizas… justo cuando vuelves otra vez…
A despertar…
SocialVibe